viernes, 15 de febrero de 2008

¿Existe la selección del Polo Sur?

Ha pasado exactamente un mes desde que publiqué por última vez, y desde entonces Claudio no hace más que insistir sobre el tema. Está empecinado en saber si, en ese continente blanco apenas habitado, en su mayoría, por científicos y militares, donde el día y la noche se reparten seis meses del año para cada uno, y donde la temperatura promedio es alrededor de 18 grados bajo cero, realmente existe la selección de la Antártida.

Sin darle mayor importancia, me aventuré a negárselo. Era poco menos que descabellado. Claudio no se dio por vencido. Con su lógica pueril ha llegado a la conclusión de que si en Nuuk, capital de Groenlandia, ostentan un estadio para dos mil persona, entonces en el Polo Sur debería existir por lo menos un campo donde pegarle a la pelota en medio de ese paisaje glacial.

Después de arduas pesquisas, muchas de ellas infructuosas, puedo decir que mi sobrino se equivocó, pero no del todo. Una de las primeras referencias de fútbol en la Antártida corresponde al diario de navegación del explorador anglo-irlandés Ernest Henry Shackleton. El héroe de la arriesgada expedición Imperial Transantártica, entre 1914 y 1916, a bordo del famoso barco Endurance (Resistencia), que tuvo como objetivo fallido atravesar la Antártida, al quedar atrapado entre los hielos pétreos cerca de su destino en la Bahía Vahsel, preservó valiosos testimonios de las primeras contiendas futbolísticas en tierras polares.

Los 22 hombres de la tripulación del Endurance, protagonistas de una odisea sin precedentes al ser rescatados por el buque chileno Yelcho, se entretenían jugando al fútbol en esos días de incertidumbre ante su encierro geográfico, narra Shackleton. Citando las notas de su diario de fecha 24 de febrero de 1915, el explorador escribe: “La tripulación jugada al fútbol y al hockey (…) Para el 5 de enero, los hombres liberaban sus frustraciones jugando al fútbol sobre las grandes placas heladas. Todo el mundo se divertía hasta que el capitán de la nave, Frank Worsley, se hundió cuando una zona de falso hielo se abrió bajo sus pies, teniendo que ser rescatado…”

Evidentemente Shackleton y sus hombres, en su mayoría británicos, gastaban el tiempo en estas actividades deportivas acondicionadas en ese ambiente hostil, donde aún no existían asentamientos científicos ni bases militares dentro del continente, con excepción de la base argentina de Orcadas del Sur en la isla Laurie (fundada 22 de febrero de 1904). Muchos años después, con la creación del Tratado Antártico, se delimitó el territorio polar y numerosas estaciones científicas se asentaron, estableciendo pequeñas poblaciones.

Actualmente existen alrededor de cuarenta bases, de veinte naciones distintas, operando en la Antártida, entre las permanentes y las que funcionan tan sólo en el verano (como la base peruana Machupicchu en la Isla Rey Jorge) o invierno austral. En la mayoría de ellas, el fútbol se ha convertido en una de las principales actividades de recreación de los habitantes de estos asentamientos. Por ejemplo, en la estación norteamericana McMurdo (1956) existe un pequeño coliseo bajo la nieve donde se realizan diversas disciplinas deportivas, entre ellas el fútbol.

En bases como la inglesa Halley (1956), perteneciente a la British Antarctic Survey, se han disputado vibrantes encuentros sobre la nieve. Las recientes crónicas de los residentes en el 2005 son fantásticas: “Tan pronto como hubiera bastante contraste, un juego del balompié fue organizado. Había un montón de acción, un poco de engaño y cinco goles. Un partido con cerca de menos 9 grados."

En la otra base inglesa, Rothera (1975), ubicada en la isla Adelaida, existe el equipo Rothera FC, que ha tenido más de un enfrentamiento ante otros equipos de la estación o ante ocasionales visitantes. El 26 de febrero del 2007 disputó el juego más importante de la base ante los Morrisons builders. La bitácora de Rothera lo narra así: “Ese lunes cada uno contaba con un buen equipo, pero jugamos fuera de nuestros abrigos para asegurar un mejor drenaje. El cansancio era tremendo pero con nuestros alrededor montañoso y la puesta del sol perfecto, nadie cedía. El 0-0 fue el resultado más justo.”

Y así como en dependencias inglesas se juega al fútbol por una añeja tradición, en los asentamientos científicos argentinos es también una costumbre nacida de la estirpe futbolera nacional. El fútbol aficionado se practica en la base Vicecomodoro Marambio (1969) y también en la base de Esperanza (1952). Incluso en ésta existe una sucursal del Rotary Club y la escuela Provincial N º38 “Julio Argentino Roca”, con dos maestros, para las ochenta personas que residen en la estación junto a los científicos y militares. Fue justamente en Esperanza donde nació el primer ser humano en la Antártida: el argentino Emilio Marcos Palma, el 7 de enero de 1978.
Más allá de la práctica del fútbol como mera afición de los lugareños, a Claudio le interesaba saber si alguna vez hubo enfrentamientos entre selecciones. Lo más cercano a eso ocurrió en dos ocasiones –al menos por lo que he podido recavar-. Primero, el 14 de febrero del 2006. En la base búlgara de San Clemente de Ohrid (1993), en la isla Livingston, 18 exploradores de Bulgaria y España jugaron, según se dice, el primer juego oficial en suelo antártico, con el apoyo del famoso club CSKA Sofía. Cuentan las notas periodísticas que los exploradores españoles acondicionaro un estadio y que los búlgaros llevaron la pelota, además de la insignia del CSKA. A pesar de los menos siete grados centígrados, los dos equipos pudieron anotar seis goles. El equipo búlgaro se puso adelante con tres anotaciones, pero el cuadro español igualó con una reacción sorpredente. Al final del juego, los jugadores firmaron la bola que se encuentra en el museo de la gloria del CSKA.

La segunda experiencia data del 9 de julio del 2006. Horas antes que se disputara la final de la Copa del Mundo en Alemania, investigadores italianos y franceses de la estación franco-italiana Concordia, en el Domo C, disputaron un preliminar sin precedentes. El amistoso terminó siendo un buen augurio para la selección azurri, que al final se coronó campeona, ya que su equipo de investigadores en la Antártica se impusieron 1-0.

Según datos de Wikipedia, Antártida cuenta con una selección que ha afrontado 30 partidos desde 1957, siendo su primer partido internacional un triunfo de 6-1 ante Kerguelen Islands en 1962. Incluso se detalla el lugar y la fecha exacta, así como su mayor goleada a favor (27 a 1 sobre Alexander Island) y en contra (0-8 contra Norfolk Island), otorgando verosimilitud a la información. Sin embargo, estos encuentros jamás se llevaron a cabo porque el fútbol en la Antártida no se ha desarrollado aún insitucionalemente.

Lo más cercano a torneos reglamentados son las Olimpiadas Antárticas, organizadas desde hace algunos años en la Base Presidente Eduardo Frei de Chile, en la Isla Rey Jorge en las Shetland del Sur. En su última edición realizada en julio del año pasado, ocho delegaciones compitieron en cinco disciplinas: fútbol de salón, basketball, voleibol, tenis de mesa y billar. Por Argentina asistió la base Jubany; por Brasil, la estación de Ferraz; por China, Great Wall; por Corea, King Sejon; estuvo también la base Bellinghausen de Rusia, Arkctocwsy de Polonia, la base de Artigas de Uruguay y la selección local. En la final de fútbol, la delegación uruguaya cayó ante la selección anfitriona de la base Frei.

Eso es el fútbol en la Antártida. Reducido a fugaces partidos amistosos sobre la nieve entre científicos con discutido talento o a torneos de confraternidad en mini coliseos para fútbol cinco. Lo más cercano en nombre a un equipo de la Antártida es el club Antártida Argentina en la Provincia de Córdoba, en la zona oeste de la liga regional de fútbol de San Francisco, pero que nada tiene que ver con el continente blanco. Y aunque Claudio se quedará con las ganas de ver a la selección del Polo Sur, pude comprender que el fútbol está donde dos personas patean una pelota, y allá, en la ignota Antártida, de cumbres gélidas y vientos helados, eso sucede a diario.

martes, 15 de enero de 2008

La selección del Polo Norte

Desde que le arrancó el papel de regalo en la última Navidad, Claudio, apesar de sus ocho años, no cesó en sus intentos por aprender las reglas del Risk. Casi dos semanas después, asesorado por el cuñado de un amigo, pude enseñarle la mecánica del juego de mesa. Sorprendentemente en el primer juego familiar, Claudio dominó toda América fijando en Groenlandia su poderío bélico para ingresar a Europa y así conquistar el mundo entero.

Claudio debe ser uno de los pocos niños de su edad que saben que Nuuk es la capital de la isla más grande del mundo, que fue descubierta por el vikingo noruego "Erik el Rojo", y que es territorio autónomo de Dinamarca. "Allá hace mucho frío, Kike", me dijo mientras lanzaba sus dados para un nuevo ataque. Lo que desconoce Claudio es que apesar del gélido clima, en Nuuk se juega al fútbol en un estadio para dos mil personas.

Resulta insólito que la selección groenlandesa tan sólo lo haya utilizado en dos ocasiones en 54 partidos internacioanles disputados, sin obtener triunfo. Las dos veces ocurrieron, en 1983, frente al, tantas veces vapuleado en torneos europeos, Islas Feroes: primero un 0-0 y después un luchadísimo 2-3. Justamente, su debut internacional ocurrió tres años antes ante Islas Feroes con una goleada 6-0.

Desde esa incipiente aparición internacional, tuvieron que pasar nueve años para que Groenlandia consiguiera su primer triunfo. Ocurrió en la primera versión de la disciplina fútbol de los Island Games, una suerte de olimpiadas para un grupo de islas del hemisferio norte organizadas por la International Island Games Association (IGA). En 1985, en la ciudad feroesa de Vágur, los "Osos polares" vencieron 4-1 a Islas Shetland.

Aquel fue su único triunfo en ese torneo. Su participación en los Island Games desde entonces fue ininterrumpida hasta la última versión que se realizó en la isla de Rhodas. Aunque Groenlandia asistió para competir en otras disciplinas, la selección de fútbol fue la gran ausente. En sus nueve participaciones, la mejor posición de los groenlandeses ha sido el cuarto lugar (Islas Feroes 1989, Isla de Wight 1993 y Gibraltar 1995).

Las últimas apariciones de los "Osos polares" se dieron durante el 2006. Participaron en el FIFI WILD CUP (torneo alternativo para territorios no afiliados a la FIFA durante el mundial) y la ELF Cup (torneo organizado por la Federación de Fútbol de Chipre del Norte para territorios pertenecientes a la NF-Board). En ambos tuvo pálidas presentaciones, siendo su último resultado un 1-1 ante Zanzíbar.
Según el último ranking del NF-board (Non-FIFA Board- asociación de equipos de fútbol amateur comunales y provinciales, que no están federados a FIFA), publicado el 28 de diciembre del 2007, la selección masculina de Groenlandia se ubica en el quinto lugar con 912 puntos, mientras que la femenina en segundo puesto.

Del último plantel oficial que participó en la Copa ELF, sólo tres seleccionados juegan fuera de las fronteras de Groenlandia; todos en Dinamarca. El defensa Niklas Kreutzmann de 25 años podría ser considerado su máximo referente: juega en el Aarhus Fremad, que ocupa actualmente la décimo tercera casilla de la primera división de Dinamarca (Segunda).

Pelle Mortensen de 24 años milita en el Boldklubben 1908 de la Segunda división Este (Tercera) y marcha penúltimo. Finalmente, Antuuaraq Enoksen y Miki Petersen defienden el Frederikshavn fL, club amateur regional. El resto de sus seleccionados participan en los equipos de la miníscula, pero bien constituida, liga groenlandesa denominada Copa Coca Cola GM.

Aunque fue creada en 1958, recién desde 1971 es organizada por la Kalaallit Nunaannni Isikkamik Arsaattartut Kattuffiat (en groenlandés Asociación de fútbol de Groenlandia). Los clubes más laureados son el Nagdlunguaq-48 de Ilulissat, con diez títulos (1977, 1978, 1980, 1982, 1983, 1984, 2000, 2001, 2006 y 2007), y el B-67 de Nuuk con seis coronas (1993, 1994, 1996, 1997, 1999 y 2005).

Este gran territorio de 2'166,086 km², cubierto en un 80 por ciento por hielo, y con una población cercana a la que posee el distrito limeño de San Luis (57 mil habitantes), es el favorito de Claudio en Risk. Allí posó gran parte de su ejército. Desde Nuuk, infantería, caballería y artillería se dispone a atacar Europa. Por ahora sus dados tienen mejor suerte que Groenlandia en el fútbol.

http://www.gbu.gl/
http://www.elfcup.org/
http://www.nf-board.com



martes, 6 de noviembre de 2007

Una isla de película

A Claudio le gusta hacer rugir a Alex. Entre brinco y brinco, aprovecha cualquier excusa para que el caricaturizado león despida su alarido feroz para espantar estrellitas de mar. Tal como sucedió con Buscando a Nemo, Tierra de osos y todas esas películas que Pixar produce con vertiginosa facilidad, Claudio tuvo su eufórico periodo Madagascar. Desde que fue al Cineplanet de Risso, quedó fascinado con los personajes junglescos y no paró hasta hacerse con el cd para el Play Station 2.


Alternaba, cada vez que llegaba a casa, Winning eleven 11 y Madagascar. Y cuando no tenía el mando negro en sus manos, se apoderaba del televisor y el dvd y nos torturaba con la película por trigésima sexta vez. Terminé por aprender que Marty era la cebra con ínfulas de rebelde, Melman, la jirafa con escrúpulos; y Gloria, la hipopótamo que confirma esa teoría que no hay gordo que no sea sabroso, aún en los animales. Y aprendí también que naufragaron en esa ignota isla que da nombre a la película.

No era la primera vez que oía acerca de Madagascar. Desde antes que naciera Claudio, supe en los borrascosos años de colegio que ese territorio insular hacía muchos miles de años se había desprendido de África, y que incluso, millones más, estuvo en medio del continente negro y América cuando todo pedazo tierra pertenecía a la Pangea. Por eso esque su fauna y flora sea tan singular como en Australia. Así como allá están los marsupiales, en Madagascar habitan lo lemures.

Esos animalitos, mezcla de gremlins, murciélagos sin alas y zarigüeya, provocan en Claudio una risotada estruendosa cada vez que ve en la pantalla al Rey Julien el lemur y a Maurice el lemur. Y así se desconoce dela existencia de estos seres y otros más, endémicos de esta exótica isla, poco o nada se sabe de su selección de fútbol, que acaba de empezar su camino a la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, con una histórica goleada de 6 a 2 sobre Comoras, un grupo de tres islitas también situadas en el océano Índico.

La primera vez que se sabe de esta selección fue en 1947 cuando, aún como colonia francesa, pierde de local ante su clásico rival la isla de Mauricio por 2-1 (37 veces se han enfrentado con 13 triunfos y 15 derrotas). Tuvieron que pasar 25 años para que Madagascar dispute sus primera eliminatorias. Una vez más tendría que enfrentar a Mauricio, por la primera etapa de las clasificatorias al mundial de Alemania 1974, pero de un momento a otro optan por retirarse. Para el siguiente mundial, no forman parte y recién vuelven en 1980.

Para la Copa del mundo de España, superan la primera etapa después que Uganda se retira, pero Zaire liquida su sueño mundialista. Cinco años después, para México 1986, nuevamente la decersión de otra selección lo beneficia. Esta vez Lesotho se niega a participar y Madagascar choca en la siguiente fase con la poderosa Egipto, que la saca del camino. Italia 1990 se tuvo que ver por televisión. En la siguiente eliminatoria, no logran superar la etapa de grupos después de caer ante Zambia, y entonces conocer Estados Unidos se vuelve sólo una utopía.

Para Francia 1998 son rápidamente eliminados por Zimbabwe en la primera ronda jugada en 1996. Superado el nuevo fracaso, el primer mundial asiático (Corea-Japón 2002) queda aun más lejos de sus posibilidades: si bien superan la primera etapa imponiéndose a Gabón. En la decisiva etapa de grupos, queda cuarto entre cinco selecciones, en la serie que Túnez campeona. Y en su última incursión clasificatoria, Benín, anticipadamente, frustró todo intento de llegar a Alemania 2006.

Excluidos de la esfera mundial, las mejores participacione de Madagascar se han registrado en torneos regionales. Aunque en la COSAFA Cup (organziada por la COSAFA -confederación de fútbol de la zona sur de Africa-) nunca ha alcanzado el podio, en los Juegos Océano Índico (participan las islas índicas Comoras, Madagascar, Mauricio, Seychelles, Mayotte y Réunion -colonias de ultramar francesas estas dos últimas-) han logrado el título dos veces en seis participaciones: en 1993 y 2002.

Ya antes, en la versión primigenia de estos juegos, el llamado Campeonato Triangular que se disputaba ante Mauricio y la isla Reunión, Madagascar fue campeón en 1955, 1958 y 1963. Este año, en agosto último, la selección malgache, como anfitriona, perdió la final por penales ante Reunión. Sin embargo, a Claudio no le importa. Aunque no me cree que Álex, Marty, Melman y Gloria no viven en Madagascar, sólo quiere que se desquiten con las islas Comoras en el partido de vuelta en la capital Moroni, donde se jugarán el 17 de noviembre su clasificación a la siguiente etapa eliminatoria al mundial de Sudáfrica 2010.

viernes, 21 de septiembre de 2007

Tan cerca de Sudáfrica 2010

Algunas semanas atrás, mi sobrino Claudio posó despreocupadamente su índice derecho sobre el mapamundi que tenemos pegado en una de las paredes de mi casa. Estimulado por esa insólita fascinación -que comparte conmigo- por las banderitas de los países y sus singularidades de enciclopedia, me preguntó, con la lógica de un niño de ocho años, cómo un país podía estar dentro de otro. Su dedo apuntaba a Sudáfrica, y mientras yo intentaba encontrar una respuesta coherente y comprensible a su inquietud, me leyó silabeando en voz alta el nombre de esa ignota nación que es una isla dentro de la próxima sede del mundial de fútbol: “Leeee-soooo-thoooo”.


Desde niño siempre supe de su existencia, y hasta me enfrascaba en juegos de pronunciación por sus dos últimas sílabas tan parecidas a un apellido de un futbolista retirado. Sin embargo, poco o nada sabía de Lesotho. Nunca intenté averiguar por qué este país africano no había corrido el riesgo de perder su soberanía como nación y terminado absorbido por el vasto territorio de la publicitada república sudafricana. Recién después de muchos años, he podido comprender la historia de la tribu de los basutos (“sothos” del sur) y el origen de ese reino que el rey Moshoeshoe I, manteniendo unidos a los diferentes clanes dispersos por todo el sur de África al principio del siglo XIX, pudo congregar con el nombre de Basutolandia.
Después de resistir el Mfecane (guerra de principios del siglo XIX que afectó al África austral) contra los Zulúes (grupo étnico asentado al sudeste de Sudáfrica), los sothos del sur lidiaron contra los primeros colonos europeos provenientes de Holanda (bóers o afrikáans) . En 1868, Basutolandia pasó a ser colonia británica bajo el control de la dependencia de El Cabo, pero se resistía a ser gobernado por colonos blancos. Gran Bretaña reasumió el control directo en 1884, pero posteriormente abandonó al pueblo sotho, asumiendo la eventual incorporación de Basutolandia a la Unión Sudafricana según la South African Act en 1910. Los jefes sotho rechazaron esta ley, especialmente después del establecimiento oficial del apartheid en la Unión Sudafricana en 1948.

Casi un siglo más tarde de su anexión a la colonia británica, consiguieron su independencia (1966), marcando siempre su soberanía ante Sudáfrica. Todo esto se lo quise explicar a Claudio, pero tuve que resumírselo en que los “sothos” eran de otra tribu que no quiso formar parte de un país que no sentían como el suyo. Sin embargo, Lesotho sigue siendo uno de los países menos desarrollados del mundo y depende de Sudáfrica hasta hoy. Más del 30% de la población adulta masculina trabaja al otro lado de la frontera, y los que se quedan en los suelos montañosos de la ex Basutolandia se dedican a la agricultura.

Además de exportar gente a su ubicua vecina de Sudáfrica, Lesotho exporta agua. Ante la constante escasez fuera de sus fronteras, el gobierno lesothense decidió ejecutar el Plan de Aguas de las Tierras Altas desde 1996, para vender el recurso a las industrias sudafricanas. La paradoja es que aún poseyendo este recurso hidroenergético, casi toda la electricidad que consume el país tiene que ser importada de Sudáfrica. Lesotho es él único país del mundo que tiene todo su territorio por encima de los mil metros de altura, y por eso no es raro que la nieve cubra sus suelos, desafiando esa ancestral creencia que en África sólo puede hacer calor.

Su capital Maseru, donde habitualmente juega de local su selección de fútbol, es fronteriza y está a pocos kilómetros de la ciudad sudafricana de Bloemfontein, una de las sedes del próximo mundial. En toda la historia, Lesotho y Sudáfrica se han enfrentado cinco veces –cuatro en Maseru- sin ningún triunfo de los basutos. La primera vez fue en 1995 con un contundente 3-1 para los bafanas bafanas, pero las derrotas más dolorosas para Lesotho fueron las ocurridas en las eliminatorias para el mundial de Alemania 2006 (1-0 y 2-0). Y justamente el partido en tierras sudafricanas se jugó en Bloemfontein (1-0).

Los antecedentes ante su eterno vecino reflejan la historia futbolística de los “cocodrilos” (así se conoce a la selección lesothense). De 56 países africanos, Lesotho se ubica en el lugar 43, y 153 en el ranking mundial de la FIFA (setiembre 2007). Así como nunca ha llegado a una Copa de mundo, tampoco ha asistido a la fase final de la Copa Africana de Naciones, en un historial poblado de retiros forzados y ausencias constantes. Sin embargo, desde el 2000 Lesotho reactivó sus participaciones internacionales, y aunque no clasificó a los torneos continentales y mucho menos al certamen mundial, esta isla en medio del ‘mar’ sudafricano quiere cambiar el rumbo de la historia en las próximas eliminatorias, donde formaran parte en la etapa de grupos que recién se sortearán el próximo 25 de noviembre.

TOME NOTA
1.
Muchas páginas de internet consignan como el primer partido internacional de la selección de Lesotho, el choque en el que cayeron ante Madagascar por 2-1 el 7 de marzo de 1971. Es un error, porque los basutos jugaron antes dos encuentros amistosos ante Malawi de visita: en el primer ganaron 2-1 (8 de agosto de 1970) y en el segundo, dos días después, sucumbieron 6-1.
2. La última participación internacional de Lesotho ocurrió en la Copa Merdeka, jugada en agosto último en Malasia. La que también significó la primera oportunidad para los lesothenses, en toda su historia, de enfrentar a selecciones de otro continente. Derrotaron a Laos 3-1, y cayeron 0-1 ante Myanmar y 0-4 ante la selección local sub-23.

ELIMINATORIAS. Las eliminatorias africanas debían empezar en su etapa preliminar con cinco partidos (Seychelles vs. Djibouti, Sierra Leona vs. Guinea Bissau, República Centroafricana vs. Santo Tomé y Príncipe, Somalia vs. Swazilandia y Madagascar vs. Comoras) que definirían a las cinco selecciones que se sumen a las 43 mejor ubicadas según el ranking de la FIFA para jugar la etapa de grupos (48 equipos) divididos en doce grupos de cuatro , sin embargo La República Centroafricana y Santo Tomé y Príncipe renunciaron a la Copa Mundial, dejando 8 equipos para ocupar 5 lugares.

Los mejores de esos diez peores resultaron ser Seyechelles y Swazilandia, que fueron beneficiados por las renuncias y pasaron directamente a la Segunda Fase. Entonces quedaron 6 seleccionados que jugarán por un lugar en la instancia nombrada con este nuevo fixture: 13 de octubre (ida), 17 de noviembre (vuelta): Madagascar vs. Comoras. 14 de octubre (ida), 17 de noviembre (vuelta) Sierra Leona v. Guinea Bissau. En el caso del improvisado Somalia vs. Djibouti, se jugará la clasificación (17 de noviembre) en un sólo partido en el "Stade du Ville" de la Ciudad de Djibouti.

La pelota de Claudio está en mi cancha

La última visita de Claudio a mi casa suscitó este súbito cambio del título del blog. Si bien 5 ESKINAS le agradaba a mi hermano Omar por ser una frase bizarra y que aludía soterradamente a los cinco continentes del mundo, no fue entendida por muchos y a mí terminó por no agradarme del todo.

Que Claudio me haya despertado con sus clásicos aullidos el sábado pasado, fue suficiente motivo para empezar a contarle sobre la creación de mi blog y las intenciones que perseguía. Un puchero a media asta fue su respuesta después de revelarle el nombre. No obstante, se mostró realmente interesados en los intrincados temas.

Fue entonces que recordé que el único hijo de mi hermanoToño está tan enamorado, como yo, de las pelotas de fútbol y de los globos terráqueos con todos sus paisitos, grandes y chicos, pobres y ricos, cosmopolitas y ancestrales, occidentales y orientales, mediterráneos e insulares. Y lo decidí: el nuevo título de mi blog sería un homenaje a ese cerebro de ocho años que heredó de mí esa fascinación por los doscientos y picos países que hay en el mundo (con capitales incluídas, por supuesto) y, a la vez, una forma de darle a conocer tanto a Claudio, como a todos los que hasta aquí lleguen, que el fútbol alcanza hasta el último confin de este variopinto, entrañable y muchas veces contradictorio planeta.

LA PELOTA DE CLAUDIO nació en mi cabeza el sábado pasado, pero desde hoy oficialmente empieza a rodar. Espero que el nombre no tenga que ser cambiado nunca más, así Claudio cumpla veinte años y su romance con las pelotas y los globos terráqueos desaparezca.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Sin fútbol a 2 500 m.s.n.m

Tengo una pena que sobrepasa los 2 mil 500 metros de altura. Y es que cuando estaba preparando este artículo sobre la selección del Reino de Bután y su estadio "Changlimithang" en la ciudad de Thimphu, situada a más de 2 529 m.s.n.m, me enteré de sopetón que, hoy 13 de setiembre del 2007, la Bhutan Football Federation decidió retirarse irrevocablemente de las eliminatorias asiáticas rumbo a Sudáfrica 2010.


Por motivos aún no muy claro, que tienen que ver con requisitos sine qua non de la competencia, Bután desistió enfrentar a Kuwait en partidos de ida y vuelta pactados para octubre. Eso significa que los del Golfo Pérsico no podrán conocer ese reino enclavado en los Himalayas, que apenas hace ocho años abrió sus fronteras a la caja boba (en la actualidad hay 33 mil televisores en todo el país -más del 50% tiene conexión satelital), que apenas cuenta con 25 mil usuarios de internet; ni tampoco conocerán Thimphu y sus calles sin semáforos o su ruinoso estadio "Changlimithang" que estuvo a punto de ser vetado por Joseph Blatter, por estar sobre los 2 mil 500 metros.

Talvez su altura cordillerana les hubiera permitido sacar cierta ventaja ante sus ocasionales rivales, porque jamás ha perdido como local en las tres veces que ha jugado en "Changlimithang". La primera de todas dio la vuelta al mundo. Ocurrió el mismo día que se jugaba la final del mundo en Corea-Japón 2002 entre Brasil y Alemania (30 de junio). El partido amistoso entre la isla caribeña de Monserrat, en ese momento la última selección en el ránking de la FIFA, y Bután, el segundo peor, fue calificado como "La otra final". Después de un disputado encuentro, los butaneses golearon 4 a 0 y demostraron por qué estaban por encima de los isleños.

Esta es la historia de un reino que siempre se aisló del mundo. Que en 1949 se independizó de la India y que estableció una línea monárquica en la familia de los Wangchuck. Que está viviendo la trágica influencia de la globalización y su supuesto progreso através de la televisión. Que tuvo que sacar del aire a canales como MTV y Fashion TV por ser antiéticos a la tradición budista butanesa, o Ten Sports, porque sus programas de lucha libre se habían vuelto tan populares que los muchachos en todo Bután los imitaban, para gran disgusto de las autoridades.

Por eso se entiende que este país de anacoretas, que tiene por verdadero nombre Druk Yul o "la tierra del dragón de truenos" (en idioma sánscrito 'Bhu-Uttan' significa 'Tierras Altas') y donde está terminantemente prohibido fumar desde el 2004, recién haya afiliado a su federación de fútbol a la Asian Football Confederation en 1993 y a la FIFA en el 2000, luego de ser fundada en 1983.

Desde su ingreso al máximo ente mundial, Bután ha jugado 22 partidos internacionales y se ubica en el puesto 196 a nivel mundial (según el ranking de agosto). Ha participado en las eliminatorias de los dos anteriores mundiales, pero siempre expuesto a duras goleadas. Nunca ha clasificado a la instancia final de la Copa de Asia, pero sí ha participado en las dos últimas ediciones de South Asian Football Federation Gold Cup (2003 y 2005), ubicándose siempre en el último lugar de su grupo. La más reciente presentanción de la selección butanesa fue en la AFC Challenge Cup 2006 (torneo organizado especialmente para los países del tercer nivel asiático), en donde, una vez más, quedó colero en su serie, al perder ante Nepal 2-0 y Sri Lanka 1-0. Sólo pudo igualar 0-0 ante Brunei.

Pero ahora ya no podré saber si Bután hubiera sido capaz de cobrarse la revancha de aquella goleada 20-0 ante Kuwait cuando se enfrentaron por las eliminatorias a Corea-Japón 2002. Al menos por ahora no sabré si en el "Changlimithang" y sus 15 mil espectadores alentando a su selección del reino de los dragones, Bután pueda soñar con un futuro mejor, así Joseph Blatter, en su afán de hacer cumplir un veto en favor de Argentina y Brasil, se olvide que en la única ciudad del mundo donde no hay semáforos, ni se fuma, también se juega al fútbol.

viernes, 7 de septiembre de 2007

El país desenchufado

¿Qué tienen en común www.universalchannel.tv, www.hbo-la.tv, o http://www.tnt.tv/? Cientos de veces he digitado la dirección electrónica de estos canales extranjeros sin percatarme siquiera de un detalle talvez minúsculo. Aunque parezca evidente, imagino que muchos, como yo hasta hace unos pocos días, no advierten automáticamente la sutil coincidencia. Un viejo amigo me la hizo notar. El dominio que comparten estas tres gigantescas cadenas es el televisivísimo “.tv” que proviene de ese punto negro insignificante de apenas 26 kilómetros cuadrados a mitad de camino entre Hawaii y Australia, que tiene nombre de jugo de naranja, la segunda población más reducida del mundo, sólo ocho médicos y una selección que apenas ha jugado trece partidos internacionales en toda su historia: Tuvalú.

Todo empezó en 1998. Esta nación, que originalmente estuvo formada por ocho atolones (de ahí su nombre: Tuvalú significa ocho islas. Ahora tiene nueve) extraviada en los mares del sur tuvo la bíblica suerte de que su dominio de nivel superior geográfico (o Dominio de nivel superior de código de país –ccTLD-, como quiera llamarlo) sea el atractivo “.tv” que recuerda incuestionablemente a la televisión. Sencillamente una mina de oro, que recién a mediados de 1998 los gobernantes de este microscópico país decidieron explotar. La empresa norteamericana DotTV Corporation acordó con las autoridades de la isla a gestionar en exclusiva los dominios ".tv" a cambio de al menos al menos 50 millones de dólares anuales durante doce años que se destinarían a aumentar el nivel de vida de sus ciudadanos.

Como la población apenas alcanza los 11 mil 810 habitantes (según cálculos a julio de 2006), prácticamente ese dinero llegó a los bolsillos de todos los isleños: algo así como de 400 dólares de renta per cápita. No importaba la paradoja de que en Tuvalú no existiera canal de televisión. La administración del dominio pasó a estar a cargo de la .TV Corporation, una subdivisión de VeriSign; pero la controversia se sembró en los nueve atolones. La desmedida comercialización del dominio ha permitido el registro de mucho sitios triple xxx que avergüenzan a los tuvaluanos, mayoritariamente cristianos (pertenecen a una sincrética secta protestante llamada Iglesia de Tuvalú).

Pero el auge del internet también ha permitido avances significativos para esta ex colonia inglesa, cuya principal exportación hasta antes del 2000 era la venta de números de teléfono erótico. Con el dinero obtenido por el mercadeo de su dominio, a través de su Ministerio de Finanzas y Turismo, han financiado su entrada en las Naciones Unidas a partir del año 2000. Sin embargo, existe la amenaza de que Tuvalú deje de existir. El aumento progresivo del nivel del Océano Pacífico en esa zona, debido al cambio climático, ha obligado a que los pobladores empiecen a evacuar las islas en los próximos años. Nadie sabe qué pasará con el ".tv" si esto ocurriera.

Eso sí, a muy pocos le importará realmente qué sucedería con su enclenque y casi anónima selección de fútbol. La Tuvalú Soccer Association no está afiliada a la Oceania Football Confederation (OFC) y mucho menos a la FIFA, así que nunca particpa en torneos oficiales de estas asociaciones. Sólo compite en los South Pacific Games Football (que sirven como etapa eliminatoria para los equipos océanicos afiliados para las copa del mundo). La selección de Tuvalú hizo su primera aparición en el torneo jugado en Suva, Fiji, en 1979, sólo un año después de que declarara su independencia de Gran Bretaña, donde en su primer partido internacional perdió vapuleado por 18 a 0 por Tahiti. En ese mismo torneo ganó su primer partido a Tonga en un disputado 5 a 3. Logró el pase a cuartos de final, pero fue arrollada 11 a 0 ante Nueva Caledonia.

Con las decepciones futbolísticas, los tuvaluanos se refugiaron en los deportes playeros y acuáticos (snorkel, buceo, surf) o en sus juegos típicos, el kilikiti, que es una versión vernácula del cricket, y el ano, muy similar al vóley. Porque desde entonces, Tuvalú, sólo volvió a jugar en los torneos del 2003 (Fiji) y el reciente en Samoa (agosto del 2007), donde perdió todos sus partidos con excepción del choque ante Tahiti, en el que se cobró la revancha de hace 28 años y empató 1 a 1. Los partidos fueron televisados, pero lamentablemente en Tuvalú sólo pudieron enterarse a través de la radio.

http://www.tuvalu-news.tv/
http://www.samoa2007.ws/